Plantación REPSA

En el año 1999 un grupo de profesionales liderado por nuestro fundador, tuvieron la visión de establecer una plantación de palma de aceite en el municipio de Sayaxché, Petén. Aunque las condiciones climáticas del lugar eran óptimas, más que todo por el patrón de lluvias, había un enorme reto que superar. Este era que la calidad del suelo presentaba condiciones poco favorables para la mayoría de cultivos e incluso para la ganadería. Lograr el cultivo de la palma de aceite en la región no sería una tarea sencilla, pues aparte de las dudas sobre la adaptabilidad del cultivo a dichos suelos, existía una diferencia cultural entre los pobladores de esta región comparada con otras regiones donde se contaba con otros proyectos agrícolas. Sin embargo, bajo la premisa de que el proyecto se adaptaría a las costumbres de los habitantes de la zona y gracias a un buen enfoque de trabajo, se lograría superar las barreras que esto hubiera podido suponer.

Con estos antecedentes se presentaba un reto cuesta arriba, pero no imposible de lograr. Algunos pobladores ya habían perdido la esperanza de una actividad económica sostenible que lograra generar empleos y desarrollo. Con la convicción de que este tipo de siembra iba a funcionar, iniciamos la primera finca de Palma, con la cual se pretendía observar si el cultivo se adaptaba a las condiciones climáticas y a las dificultades del suelo presentadas previamente. El resultado fue el esperado. Ddebido a las características de los suelos la producción fue inferior al que se obtenía en otras regiones, pero lanzó un indicador esperanzador, que la siembra si se podría adaptar a las condiciones agronómicas del suelo y junto con el clima y las buenas prácticas agrícolas adaptadas a las necesidades de la región, podían darnos mejores resultados. Estos primeros pasos dieron lugar al nacimiento de REPSA.