Sobre los eventos del 2015 en el río La Pasión

A partir de los dos sucesos de mortandad de peces en el río La Pasión ocurridos el 29 de Abril y el 6 de Junio 2015, REPSA encomendó al CBM-Colegio de Biólogos de México, A.C. (http://www.colegiodebiologosdemexico.org/), un estudio específico con el objetivo de determinar las condiciones ambientales del ecosistema afectado y las probables causas de ambos sucesos. El CBM, organización sin fines de lucro que nace en 1961, agrupa a los mejores profesionales de las ciencias biológicas de México y constituye un referente de ética, calidad, objetividad y aplicación del conocimiento científico.  A continuación, proveemos un resumen de los principales hallazgos y conclusiones del estudio independiente.

El estudio, realizado en Agosto 2015, determinó que ambos sucesos se distinguen claramente en magnitud, dado que el primero se limitó a un tramo reducido de 3 kilómetros y el segundo se expresó en un tramo del río mayor a 100 kilómetros de longitud, de acuerdo a reportes oficiales.

En cuanto al primer suceso, el estudio del CBM recoge el hecho de que durante la noche del 28 y la madrugada del 29 de abril ocurrió una lluvia torrencial extrema.  De acuerdo al INSIVUMEH, se reportó una precipitación de más de 170 mm en menos de 12 horas, lo que equivale al 10% del total de lluvia que recibe la zona en un año.  Es decir, la condición meteorológica fue anormal y extraordinaria. Y dado que no hubo lluvias en meses anteriores, la intensidad del fenómeno climático provocó arrastre de suelo, materia orgánica vegetativa acumulada en los cauces de los ríos, además de otros desechos de los poblados vecinos. La intensa lluvia también afecto a la infraestructura de REPSA, al rebalsar el agua tratada para fertiriego en la laguna #10 del sistema de tratamiento de efluentes de la extractora REPSA 2, tal y como fue reportado inmediatamente por la empresa a las autoridades de Gobierno respectivas. Es importante destacar que el volumen de efluente tratado que rebalsó de la laguna #10 representó un porcentaje insignificante en comparación al total del agua captada en la cuenca de río Chapayal-San Ignacio.  También es importante destacar que el rebalse ocurrió 11 kilómetros aguas arribas de la desembocadura del río La Pasión.

El estudio concluye que este primer suceso ocurrió después de varios meses de un pronunciado estiaje o caudal mínimo de los ríos. El evento climático provocó un arrastre violento de materiales acumulados de manera natural (suelo y sedimentos) en los numerosos afluentes del río La Pasión. Esto causo una saturación de sedimentos en el agua y consecuentemente una condición desfavorable en la desembocadura del río Chapayal-San Ignacio con el río La Pasión. Las particularidades hidrológicas y físicas de la desembocadura de ese afluente, en particular porque ingresa corriente opuesta al río La Pasión, fueron determinantes en la ocurrencia del evento.  La intensidad de las lluvias provocó impactos temporales asociados a la saturación de sedimentos lo que generó baja disponibilidad de oxígeno, induciendo la mortandad de peces reportada a las autoridades por la misma empresa. Se valoró el aporte al suceso por rebalse de las aguas de fertiriego, y se identificó que este no es significativo pues representa un porcentaje ínfimo de toda el agua captada en la cuenca del río Chapayal-San Ignacio. El estudio también confirma que el suceso de mortandad de peces del 29 de Abril es comparable con otros observados de manera recurrente en diferentes partes del mundo, como el de Cusco, Perú en Septiembre 2013, entre otros. Finalmente, el estudio no identificó impactos ambientales residuales derivados del evento climático extremo que hayan alterado permanentemente el equilibrio del ecosistema del río La Pasión.

Ahora, con relación al segundo suceso circunstancial del 6 de Junio 2015, el estudio recoge algunos hechos identificados: 1) Las condiciones ambientales eran normales, es decir no hubo ningún evento meteorológico fuera de lo común. 2) El punto de inicio de la mortandad de peces se localizó fuera de la zona de influencia de REPSA, más de 12 kilómetros río abajo de donde se dio la mortandad de peces del primer evento. 3) El evento tuvo un impacto de dimensiones catastróficas provocando una alta mortandad de biodiversidad acuática, como crustáceos, anfibios y algunos reptiles, y no solo peces, de acuerdo al CONAP. 4) El impacto de la catástrofe se prolongó por 6 días, con mortandad de fauna a la lo largo de 140 kilómetros donde se identificaron sus efectos. 5) La catástrofe se dio 38 días después del evento meteorológico extremo del 28 de abril.

Algunas de las conclusiones sobre el segundo evento circunstancial son las siguientes: El efecto catastrófico y la respectiva muerte de fauna solo puede ser provocada como consecuencia de alguna sustancia altamente tóxica vertida al río en cantidades tales que provocaran los resultados conocidos en el especio afectado.  La permanencia de los efectos tóxicos en 140 kilómetros del río indica que debió haberse vertido un contaminante tóxico difícil de diluir en agua y en altas concentraciones. Tampoco existe en ninguna fase dentro del proceso de producción de aceite de palma de REPSA, ninguna sustancia, material o producto con las características de toxicidad que pudiera haber provocado los efectos acontecidos en el río a partir del 6 de Junio. Finalmente, no existe ninguna relación entre el evento del 29 de Abril y el sucedido el 6 de Junio. —

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